Se cumplen dos décadas desde el día que Estados Unidos sufrió el ataque terrorista más importante de su historia, y sin duda, varios venezolanos estuvieron presentes, algunos como víctimas, otros como testigos.

Casi 3.000 muertos y más de 25.000 fue el saldo de la tragedia (Foto: Agencias)

Si el ataque a Pearl Harbor de diciembre de 1941 quedó «en la infamia» en palabras del presidente norteamericano de ese entonces Franklin D. Roosevelt, el 11 de septiembre del año 2001 quedará como uno de los más graves ejemplos de terrorismo moderno en tiempos de paz. Ese martes 11 de septiembre cuatro grupos de fanáticos religiosos islámicos pertenecientes al grupo terrorista Al Qaeda secuestraron cuatro vuelos comerciales con la finalidad de implementar una suerte de kamikazes contra sus objetivos en suelo estadounidense.

Osama Bin Laden, líder del grupo terrorista y autor intelectual de los hechos se adjudicó y justificó en 2002 los ataques como una respuesta al apoyo irrestricto de los Estados Unidos a la lucha de Israel en el medio oriente contra sus objetivos militares, en este caso los estados islámicos fundamentalistas.

El secuestro de los vuelos y los posteriores ataques kamikazes dejaron casi 3.000 muertos y más de 25.000 heridos. Más de 130 de las víctimas de origen latinoamericano, 4 de ellos eran venezolanos.

¿Cómo vivieron los venezolanos en Nueva York este catastrófico evento?

Howard Boulton (Foto: Cortesía)

Howard Boulton, un venezolano de 29 años de edad llevaba 15 años viviendo en Nueva York y fue uno de los fallecidos. En diversas entrevistas Alfredo Boulton ha contado como su hermano Howard pudo realizar una última y desesperante llamada telefónica a Venezuela para contar lo que estaba sucediendo.

«Cuando la Torre Norte fue impactada, mi hermano estaba confundido. Yo supe que él pensaba que se había estrellado un avión Cessna contra la otra torre, pero no sabía exactamente lo que estaba pasando. En un momento dado decide bajar , junto a sus compañeros de oficina, pero como él trabajaba en el piso 84 de la Torre Sur, tenía que cambiar de ascensor, creo que en el piso 79. Y cuando fueron a cambiar de ascensor, un agente de seguridad le dijo que regresaran a la oficina porque estaban cayendo escombros de la otra torre y que era peligroso estar en la calle. Ellos regresan a su oficina y después se estrella el avión contra su torre, por debajo de la oficina donde estaban, pero bastante cerca. Ellos trataron de volver a bajar, pero habían algunas escaleras que se estaban quemando y entonces tuvieron que regresar nuevamente a la oficina. Mi hermano y su socio pudieron hablar con la familia de cada quien – cinco minutos antes que se cayera el edificio- para decir sus últimas palabras: ‘Se está quemando la oficina. Vamos a morir’. Eso fue lo último que supimos de él.» contó Alfredo en entrevista para Radio Francia Internacional (RFI)

Howard trabajaba en Euro Brokers, una empresa dedicada al mercado de valores que funcionaba en el World Trade Center y pese a que la familia Boulton guardaba esperanzas de encontrarlo con vida en algún hospital, estas esperanzas murieron cuando 9 meses después los equipos de búsqueda y rescate hallaron un brazo entre los escombros que identificaron por su anillo de matrimonio. Este brazo fue cremado y sus cenizas llevadas a Venezuela donde fueron enterradas en una finca en el poblado de San Carlos, finca que por cierto fue expropiada a la familia por el gobierno de Hugo Chávez en medio de las terribles circunstancias políticas que golpearon al país en los años siguientes.

Por su parte Pedro de Llano es otro de los cientos de venezolanos que se encontraban en la ciudad para el momento de los atentados, pero que por suerte vivieron para contarlo. Había llegado en 1998 a los Estados Unidos buscando, como todos los inmigrantes, una mejor vida y para el 2001 se había establecido en la ciudad de Nueva York: «Para el 11 de septiembre de ese año yo estaba trabajando vendiendo perfumes en Bloomingdale’s, y llegó un muchacho dominicano que siempre se lo pasaba haciendo bromas, pero llegó muy serio y dijo: ‘Parece que hubo un ataque y están tumbando las torres’ (…) yo me puse furioso y le dije ‘con eso no se juega por Dios'», Pedro no estaba consciente aún de la gravedad de los sucesos que marcarían para siempre la vida de los residentes neoyorquinos.

De Llano aseguró que pese a que la normalidad volvió relativamente rápido posterior a los atentados, el olor nauseabundo de la muerte estuvo varios meses recordándole a los neoyorquinos que la tragedia estaba totalmente presente. También relató la inmediata respuesta de una sociedad que se unió para salir adelante en medio de la tragedia: «Una de las cosas que vi fue la solidaridad, la gente de los restaurantes sacar la comida a la calle, las bebidas, agua, coca cola, etc y estar en la calle regalándolas. Era como: ‘vamos a unirnos, vamos a salvar esto'».

Una venezolana salvada por un olvido

World Trade Center 11 de septiembre de 2001 (Foto: Agencias)

En entrevista con Venezuela Inmortal, Pedro de Llano también relató la historia de una conocida suya salvada por un golpe de suerte, quizás la aparición extraordinaria de la fuerza divina que impidió que muriera dentro de los escombros del 11 de septiembre.

«Yo la había conocido trabajando en Bloomingdale’s y ella se había ido a otro trabajo (…) pasó por la tienda un día y nos invitó a que pasáramos por un restaurant donde ahora trabajaba que quedaba arriba en la torre, en el horario de los desayunos, por lo que yo tenía la certeza que ella estaba allí cuando el atentado. Empecé a tratar de comunicarme con ella por teléfono y no me atendió. Internamente la lloré porque pensé que había muerto, y pensé en lo injusto de esta situación, pues ella siempre había estado trabajando con un número de seguridad social que no era el suyo -algo muy común en la época- y nadie se daría cuenta de que ella habría existido dentro de la tragedia. (…) Pasé como dos semanas llorándola, la recordaba como una chica joven, muy enérgica, con ganas de salir adelante, de hacer otras cosas. Varias semanas después se apareció en la tienda, a mi me iba dando un infarto, le dije ‘Dios mío estás viva ¿cómo es posible? si yo se que estabas en el edificio y muy arriba’. Me aseguró que la había salvado Dios, porque era una chica muy puntual en su trabajo, había salido de su casa y cuando salió se dio cuenta que no llevaba para pagar el Subway y no se pudo subir. Se tuvo que regresar, se le presentaron dificultades para entrar a su casa y se le hizo tarde, tenía que entrar a trabajar a las 9:00 a.m. Esos minutos tarde le salvaron la vida, nunca llegó».

Otra venezolana que no tuvo tanta suerte como la anterior fue Jenny Seu Kueng Low Wong. Una caraqueña de padres cantoneses nacida en 1976, empezó a vivir en Nueva York desde 1988 gracias a la ayuda de una tía y ya para 1998 tenía una carrera y empezaba su camino al éxito en la tierra de las oportunidades. Jenny se encontraba ese 11 de septiembre de 2001 en la torre norte del World Trade Center, pues tenía el cargo de asistente de vicepresidencia en la aseguradora internacional Marsh & McLennan la cual funcionaba en los pisos que iban desde el 93 al 100. A las 10:28 minutos de la mañana la torre colapsó después del avionazo, Jenny nunca apareció.

Al cumplirse 20 años de este terrible episodio de la historia norteamericana aún son muchas las secuelas que quedan en el imaginario colectivo de un país que cambió para siempre.

¿Dónde estabas tu ese día de 2001? deja tu historia en los comentarios.

Agradecimientos especiales: Norberth Pérez, Pedro de Llano y Gustavo Ramírez Pérez

4 Comments

  1. Hola Buenos dias , mi nombre es Gustavo Suarez vivo en Caracas, y vi que buscan historias relacionadas con la caída de las torres gemelas en 2001, bueno aunque no estuve allí si tengo una historia asociada al hecho ya que un mes antes de suceder esto un amigo que estuvo en esas torres de paseo me regalo un llavero con la imagen de las torres gemelas y el día que ocurrió el atentado estaba yo desayunando en una arepera de qta crespo y rápidamente vi mi llavero. Algunas personas me han dicho que después del 11 de sept dejaron de venderse este tipo de cosas por respeto a la fecha y las victimas ( eso me han dicho incluso gente que vivio alla, aunque no estoy del todo seguro), en fin aun poseo el llavero y es algo muy especial para mi y lo he guardado con mucho celo. Un gran saludo, de un amante de la historia y seguidor de su pagina.

  2. No justico ese ataque, porque va contra gente inocente, debiera ser en contra del Presidente y sus ingerencias en el resto del Mundo,,,y hasta en contra de su misma gente, porque como ya se sabe, las Torres Gemelas fueron implosionadas desde sus bases, o sea que en buena parte de los muertos, tiene culpa el gobierno de EE.UU..

  3. Difícil que alguien no sepa que hizo ese día y como lo vivió. Estaba pasando revista médica en el Hospital Central de Valdrá HUPEC y cuando entré al cuarto de reposo en en televisor de cajón que teníamos allí ví el pavoroso derrumbe de la segunda torre. Todavía no entendía bien que dos jeta se hubieran estrellado contra las torres. Las teorías de conspiración de algunos sobre la implosión desde la base son tan absurdas como decir que el viaje lunar fue una farsa. Siempre habrá ese tipo de gente.

  4. Estaba de visita en casa de mi hijo en Atlanta, GA y preparando maletas ya que viajaba el día siguiente de regreso a Venezuela cyando el me llamo y me pregunto que hacía, cuando le dije que arreglando maletas me respondió que lo dejara de hacer porque USA había sido atacada, todavía en ese momento no se sabía con exactitud que era lo que había pasado, me tuve que quedar casi por un mes más y llamar a mi trabajo ya que por supuesto todos los vuelos fueron suspendidos.

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