Mucho se escribe sobre el brillante, el genio, el estratega, el militar y hasta el enamorado Bolívar, pero poco se dice sobre el Bolívar familiar, el tío protector.
Gracias a su correspondencia se sabe que el Libertador además de atender asuntos graves que pesaban sobre sus hombros también se dedicó con determinación a resolver lo mejor para sus hermanas y asegurar el futuro de sus sobrinos, los hijos de sus legítimos hermanos.


