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Indígenas esclavistas: La opresión prehispánica

Los propagadores de la llamada “leyenda negra” de la conquista han querido hacer ver que estas tierras de lo que se ha llamado “el nuevo mundo” antes de que llegaran los conquistadores eran el paraíso terrenal, un lugar de armonía, paz, libertad y progreso, el hogar  del “buen salvaje” donde no se conocían la guerra, la  violencia o la esclavitud, y todos eran inocentes y felices; pero nada más alejado de la  realidad, ya que lo que ahora llamamos América era una tierra de caos, en guerras de invasión, exterminio y genocidios permanentes y con la esclavitud campeando de norte a sur. Los propagadores de la mentira y del engaño quieren insertar en la mente de los que no conocen la historia que la esclavitud fue traída por los conquistadores, cuando lo cierto es que los diversos pueblos indígenas la habían practicado desde tiempos inmemoriales.

Familia de esclavos de los mexicas. (aztecas)

Tenemos diversas fuentes que nos hablan de la esclavitud americana antes de 1492, tanto escritos por conquistadores, mestizos y misioneros contemporáneos con el descubrimiento, que conocieron  directamente las realidades de los pueblos indígenas, como los propios  registros indígenas,  los llamados  “lienzos” y “codex” que eran como “comics” o “muñequitos” dibujados en cueros o ciertos tipos de papeles vegetales, con los que por medio de  dibujos relataban su historia. Muchos de estos han sobrevivido al tiempo.

Mexicas, Tlaxaltecas y Totonacas

Empezando por el norte, los distintos pueblos de lo que hoy es México, los mexicas o aztecas, y sus acérrimos enemigos, los tlaxcaltecas y los totonacas tenían esclavos, traficaban con esclavos y esclavizaban a sus enemigos. Particularmente los mexicas solían invadir a los pueblos vecinos para obtener esclavos  para el trabajo  y víctimas para ser sacrificadas y luego ser comidos. 

Loz mexicas (aztecas) esclavizaban a sus vecinos para que les sirvieran trabajando y para sacrificarlos a sus dioses.

El personaje histórico femenino más importante de la época de la conquista fue precisamente una esclava: Malinche, llamada también Malintzin o doña Marina, la amante y traductora de Hernán Cortés. Había sido una esclava, vendida y revendida entre diversas  tribus, hasta que finalmente logró  la  libertad, luego de que sus dueños la regalaron junto a otras esclavas a Cortés,  quien la hizo su mujer y la sacó de la esclavitud, le regaló tierras y le dio estatus de “doña”. 

La esclavitud en estos pueblos tenía diversos orígenes:  podían ser que los padres vendieran a sus hijos, que la esclavitud fuera impuesta como un castigo por la comisión de un delito, o hasta una manera de saldar deudas o producto de la guerra. Cuando hablamos de esclavos de los mexicas (aztecas) no nos referimos solamente a la repugnante práctica de hacer sacrificios humanos, sino a someter a alguien a la privación de la libertad para trabajar para el otro. La mayoría de quienes se encargaban de las labores del campo y las canteras, el acarreo de las piedras para la construcción como si fueran bestias de carga, así como del trabajo doméstico eran los esclavos, eran muchísima la gente reducida a la esclavitud.

El historiador mexicano-hispano Carlos Bosh García en “La esclavitud prehispánica en los Aztecas” (1944) nos dice:

“El esclavo podía ser utilizado de muchas maneras como una riqueza de su dueño. En primer lugar, los esclavos se entregan para el pago de los tributos debidos al estado. El pueblo de Terupan, que estaba sujeto a Moctezuma, tributaba, entre otras cosas, una cierta cantidad de esclavos. Hay casos en que no pudiendo pagar una persona sus tributos, entraba en esclavitud y el estado la vendía para cobrarse la deuda; aquí el esclavo sirve indirectamente para pagar los tributos.”

Los aztecas, como es sabido de todos, sacrificaban a gran cantidad de personas en sus rituales paganos, muchos de ellos eran prisioneros de guerra, pero también compraban esclavos especialmente para el sacrificio. A la hora de ser sacrificados no se salvaban ni mujeres ni niños.  Volvemos a citar a Bosh García;

“En Cuautitlán, en una de las fiestas que hacían los indios, tenían por costumbre degollar

a dos mujeres esclavas. Los mercaderes, en su fiesta en honor de los dioses de la sal, sacrificaban esclavos que compraban para este propósito. Cuando el maíz estaba ya crecido, se sacrificaban al dios Tláloc cuatro niños esclavos…”

Pero no sólo eran los aztecas, tlaxcaltecas y los totonacas, quienes tenían a otros indígenas como esclavos, un poquito más al sur, los mayas hacían lo mismo.  El ya citado autor señala:

“Como en los territorios de los aztecas, los mayas también hacían sacrificios. Cuando llegaba la ocasión, compraban esclavos que pagaban entre varias personas y los sacrificaban a los dioses.”

Esclavos Prisioneros de guerra, hijos de esclavos, delincuentes, etc.

Arawacos y Caribes

Siguiendo más al sur, llegamos a nuestra región del Caribe, habitada básicamente por dos grupos indígenas: los caribes, que venían desde la costa este de Brasil y desde allí se diseminaron por la parte norte de Suramérica y el mar Caribe y los arawacos, establecidos con anterioridad.

Los estudiosos de las sociedades precolombinas sostienen que en lo que hoy es Venezuela los achaguas, que vivían en la región de los llanos, referidos por primera vez por el welser Nicolás Federman guerreaban con sus vecinos para capturar mujeres y niños y tenerlos como esclavos, llamados “macos”; los arawacos en el oriente del país capturaban a sus enemigos caribes para esclavizarlos y comercializarlos con otras tribus. A estos esclavizados productos de las guerras de las tribus se les llamaba “macos”

El profesor Andrés Castro Roldán , de la Universidad de París recuerda:

“Muchos indios se obtuvieron por rescate (compra o trueque), pues la esclavitud

parece haber sido un fenómeno frecuente entre las tribus indígenas del Orinoco,

que trocaban sus prisioneros por hachas y bujerías. Los achaguas, por ejemplo,

se procuraron esclavos entre los quirruvas, mujirris, abanis y pizarvas del Gran

Airico, que eran clanes enemigos”

En cuanto a los pueblos de habla caribe tenemos que las distintas tribus de este dialecto que habitaban por toda la costa (yupas, baris, pemeos, bobures, quiriquires, cumanagotos, pìritus, etc.) eran célebres por practicar el canibalismo y esclavizar y comercializar a sus vecinos. Los “palenques” de habla caribe, ubicados en lo que hoy es Cumaná, también practicaban la esclavitud como castigo.

José de Oviedo y Baños, considerado por muchos el primer historiador de Venezuela y Colombia, nos deja dos referencias con nombres y apellidos de un par de casos de esclavitud:

El primero es el de Francisco Martin, un español que formaba parte de la expedición del welser Alfinger, que al quedar diezmada su partida, y quedando él como único sobreviviente, fue rescatado por una partida de indígenas de la tribu de los xumaras (sur del Lago de Maracaibo y piedemonte andino) quienes luego de tenerlo cautivo lo vendieron o permutaron a otra tribu con la que estuvo viviendo mucho tiempo obligado a fungir de piache.

El otro relato que recoge Oviedo y Baños es el caso del cacique de Macatoa, amigo del welser Felipe de Utre, quien cuando el alemán resultó herido de un lanzazo por los omeguas (enemigos de los macatoas) le regaló un esclavo viejo al médico de la expedición, un empírico llamado Diego de Montes “el Venerable” para que ensayara la intervención quirúrgica que era precisa hacerle al herido para salvarle la vida.  Por supuesto, el esclavo utilizado como “conejillo de indias” perdió la vida, pero De Montes operó satisfactoriamente a Utre, quien se recuperó prontamente:

“Con beneplácito del cacique cogió un indio, el más anciano del pueblo (que debía ser esclavo) y montándolo a caballo con el mismo sayo de armas que tenía Utre, hizo que otro indio por la misma rotura lo hiriese con una lanza semejante a las que utilizaban los omeguas”

Los Incas

Mas al sur todavía encontramos la esclavitud en el imperio inca.  El imperio incaico era la forma más absoluta de gobierno y teocracia. El inca era considerado descendiente del sol y dueño de absolutamente cualquier cosa, todo lo que había bajo el Sol le pertenecía; era una cosa conocida que tenía que ser aceptada por todos. Era un ser divino, absolutamente todo –la tierra, el país, el oro, la plata, los animales, la gente, especialmente todas las mujeres, le pertenecían. Todos sus súbditos tenían que trabajar para él, todos tenían que darle parte de lo que producían. El absolutismo europeo palidecía ante lo absoluto del emperador Inca, a tal punto que sus vasallos no tenían el derecho de mirarle a los ojos, so pena de ser castigados con la muerte. La peculiar forma de esclavismo rotativo que existía en el mundo inca era la llamada “mita”: era obligatorio que todos los varones a partir de los 15 años prestaran su trabajo no remunerado para lo que el Inca dispusiera. La mita no era una esclavitud permanente, era una obligación rotativa, pero si era obligatorio para todos los súbditos, que lo tenían que prestar sin ninguna remuneración, generalmente en duras labores de minería o construcción de obras públicas. Cada comunidad estaba obligada a aportar un número proporcional de estos “mitayos”.

El inca era dueño de todo y de todos, absolutamente.

Pero en la parte sur del subcontinente no sólo fueron los Incas, también en la región de la costa pacífica del Perú, antes de ser conquistados por el imperio inca, cerca del año 1400, hubo otra cultura los Chimú, que también practicaban la esclavitud y sacrificaban esclavos, especialmente niños. Recientemente se encontró dos lugares con los cuerpos de unos 350 niños entre 5 y 15 años asesinados ofrecidos a sus deidades por los chimús, a quienes habían apuñalado en el pecho, según se evidencia de los estudios de antropología forense.  La comparación entre los diferentes cráneos ha revelado distintas formas de conformación craneal, lo que sugiere que los niños pertenecían a distintos grupos étnicos y procedían de diferentes regiones geográficas,  por lo que se presume que eran esclavos capturados en guerras tribales.

Recientemente fueron hallados centenares de niños asesinados en los rituales en el Peru.

Esa es la realidad histórica del esclavismo en el continente americano mucho antes de que llegaron los españoles.  Los conquistadores no trajeron nada nuevo.  Así, que cuando le digan que fueron los conquistadores quienes trajeron la esclavitud a América, mándelos a…leer historia.

Fuentes:

  • Bosh García, Carlos. “La Esclavitud Prehispánica entre los Aztecas” El Colegio de México. Centro de Estudios Históricos.  Fondo de Cultura Económica. México 1944
  • Castro Roldán, Andrés.”Santiago de las Atalayas: una ciudad de la frontera en el Nuevo Reino de Granada (XVI-XVIII)” Fronteras de la Historia, núm. 12, 2007, pp. 301-339 Instituto Colombiano de Antropología e Historia
  • Bogotá, Colombia
  • Oviedo y Baños. Los Belzares. El Tirano Aguirre. Diego de Losada. (Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela) Monte Avila Editores. Biblioteca Popular El Dorado. Caracas 1972
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1 COMENTARIO

  1. “Los palenques Guarinos” poblaron la cuenca del río Unare Zaraza onoto Piritu entre el estado Guarico y Anzoategui y no poblaron el estado Sucre. En el estado sucre habitaban chaimas cumanagotas y guaiqueries

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