Para el siglo XIX la expectativa de vida en Hispanoamérica no era muy alta, no solo por el contexto propio de las enfermedades y la medicina de su tiempo, sino también por el conflicto armado que sumió en sangre y fuego al extenso territorio por tantos años.

Específicamente en Venezuela, la guerra fue en palabras del Dr. Arturo Uslar: «la más sangrienta y la más larga de las guerras de independencia del continente» una que inició el 7 de julio de 1811, tras la Declaración de Independencia, y culminó en 1831 cuando el último de los realistas, José Dionisio Cisneros es derrotado.

Durante estos años una buena parte de la población del territorio que antes conformaba la Capitanía General de Venezuela y con ellos también murieron importantes representantes de la gesta política y militar que significaba la guerra de independencia, algunos de ellos murieron bastante jóvenes.

Si bien héroes como el General Páez, el General Salóm, entre otros, murieron a una edad tan avanzada como pasados los 80 años, otros murieron en edades comprendidas entre los 20 y los 35 años, te mostramos a continuación un breve resumen de sus historias:

Antonio Ricaurte (1786-1814)

Ricaurte en San Mateo

Es quizás la muerte más famosa e idealizada de los próceres de la independencia, inmortalizada en el Himno Nacional de la República de Colombia, pues la tradición oral indica que Antonio Ricaurte, neogranadino y participante de la gesta de Bolívar en territorio venezolano se hizo volar con el polvorín de la Hacienda San Mateo, propiedad del Libertador, al momento en que las tropas realistas comandadas por Francisco Tomás Morales se disponían a tomar el campo tras la retirada patriota.

Se dice que Ricaurte murió a la corta edad de 27 años al poner un tizón ardiente en el depósito de pólvora y pertrechos para que no cayera en manos del enemigo. Un hecho sin precedentes que inspiró a las tropas en batallas siguientes. Este prócer nacido en Villa de Leyva, actual Colombia falleció con una impecable hoja de servicios a la república.

Posteriormente, el libro Diario de Bucaramanga de Luis Perú de Lacroix publica una polémica entrevista a Simón Bolívar donde aparentemente este desmiente la famosa versión de la muerte de Ricaurte:

«Ricaute, otro militar granadino, figura en la historia como un mártir voluntario de la libertad; como un héroe que sacrifico su vida para salvar la de sus compañeros, y sembrar el espanto en medio de sus enemigos; pero su muerte no fue como aparece: no se hizo saltar con un barril de pólvora en la casa de San Mateo, que había defendido con valor: yo soy el autor del cuento; lo hice para entusiasmar mis soldados, para atemorizar a los enemigos y dar la mas alta idea de los militares granadinos. Ricaute murió el 25 de marzo del año 14, en la bajada de San Mateo retirándose con los suyos; murió de un balazo y un lanzazo, y lo encontré en la bajada tendido boca abajo, ya muerto y las espaldas quemadas por el sol”.

Simón Bolívar en entrevista con Luis Perú de Lacroix – Colombia 1828

Atanasio Girardot (1791-1813)

Atanasio Girardot, héroe procedente de la Nueva Granada fue otro de los más jóvenes que se suman a la lista al morir con tan solo 22 años de edad. Girardot procedente de Antioquia, actual Colombia, era hijo de franceses y había participado en diversas batallas al mando del Libertador Simón Bolívar.

El 30 de septiembre de 1813 cuando luchaba con sus soldados contra las tropas del general realista Domingo de Monteverde, el coronel Girardot muere al intentar clavar la bandera tricolor de la victoria sobre la cima de la colina en Bárbula, a las afueras de Naguanagua en el actual estado Carabobo. Girardot recibió un balazo al momento que se disponía a izar el pabellón del amarillo, azul y rojo por el que había luchado en tantas batallas. Fue una gran pérdida para el ejército de Bolívar.

José Antonio Anzoátegui (1789-1819)

José Antonio Anzoátegui

Uno de los más notables generales de la independencia en territorio venezolano y neogranadino, jefe de la Guardia de Honor del Libertador Simón Bolívar, y hombre victorioso que ascendió rápidamente por el talante y el tesón de un fuerte carácter y una muy marcada disciplina. Lamentablemente tuvo una extraña, repentina y prematura muerte.

Tras la victoria en la Batalla de Boyacá, el General Anzoátegui presente en la ciudad de Pamplona se dispuso de asistir a cenas y celebraciones junto a sus pares patriotas, en la última de estas cenas al culminar la comida se sintió muy mal y duró varias horas agonizando de lo que el médico Thomas Fooley identificó como «fiebres mortales». Mucho se especuló que pudo haber sido envenenado, hecho que nunca fue comprobado.

Al momento de su muerte el connotado General José Antonio Anzoátegui tenía 30 años de edad.

Pedro Camejo (1790-1821)

Pedro Camejo en Carabobo

El famoso Teniente Pedro Camejo o «Negro Primero» uno de los más reconocidos hombres de la Batalla de Carabobo y la Batalla de Las Queseras del Medio. Hombre de confianza del General José Antonio Páez y con un carácter infranqueable.

Un fragmento del libro Venezuela Heroica de Eduardo Blanco relata que Camejo fue alcanzado por una bala y fue a despedirse de su General Páez antes de morir, pero era parte de la iconografía de la epopeya patriota. La realidad es que fue desmentido posteriormente, el Negro Primero cayó sin vida en el campo de batalla con un balazo fulminante en el cráneo. Tenía 31 años.

Antonio José de Sucre (1795-1830)

Antonio José de Sucre fue sin lugar a dudas el más importante de los hombres de la gesta de independencia de Suramérica después de Simón Bolívar. Un hombre cuya característica más importante fue la nobleza y el desdén por el poder político y el mando militar, siempre guardando el respeto y las maneras hacia sus superiores, acciones que le ganaron la gracia y el amor del Libertador como un hermano o como un hijo suyo, con el título del «Abel de América».

En el caso de Sucre todo apunta a la crónica de una muerte anunciada, el camino de su negligencia personal en un momento crítico de conspiraciones dentro de una recién nacida república que se tambaleaba en las manos de sus enemigos internos.

El Gran Mariscal de Ayacucho con 35 años de edad cayó asesinado por una emboscada en medio de la selva de Berruecos en el actual departamento de Nariño en Colombia. Sucre viajaba casi sin escolta por un territorio históricamente fiel a la causa realista mientras se dirigía a Ecuador a reencontrarse con su familia. Su muerte fue el último clavo del ataúd de Simón Bolívar, el dolor que le provocó a nivel personal fue incalculable.

¿Conoces algún otro prócer independentista que pueda agregarse a la lista? déjalo en los comentarios.

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