Algunos cronistas trazan el dorado apellido de “Miranda” por aquellos paisajes verdosos del antiguo Reino de Oviedo, de las primeras entidades cristianas de resistencia en la actual Madre España, en donde insignes caballeros ganaban ejecutorias de nobleza durante la Edad Media. De allí, probablemente, florece el temperamento del jovencito Sebastián Francisco. Aquel carácter ibérico recibirá con gracia la sangre caraqueña de la madre, situándose como un criollo inflexible, poderosamente vehemente y de alma ardiente. Sufría…


