La cuantificación de las acciones bélicas de Simón Bolívar ha sido objeto de debate por más de un siglo. La discrepancia entre los autores no es caprichosa; radica en la definición de “acción de guerra”. ¿Es un asedio una batalla? ¿Es una escaramuza de retaguardia un combate?
Para autores como Vicente Lecuna, el esfuerzo bolivariano es casi omnipresente, mientras que críticos más contemporáneos buscan separar la gestión del Estado Mayor de la exposición directa al fuego.
La obra de Manuel Landaeta Rosales, Hoja de Servicios del Libertador Simón Bolívar, es la piedra angular para esta cuantificación. Sin embargo, se debe advertir que la distinción entre “combate” y “batalla” en el siglo XIX a veces era subjetiva, dependiendo del número de efectivos y la importancia estratégica.
Para completar las acciones (combates y batallas), debemos integrar las escaramuzas de la Campaña de Coro (1810), los encuentros específicos de la Expedición de Jacmel y las acciones de asedio en el Bajo Magdalena.
La guerra de independencia en la Gran Colombia (Venezuela, Nueva Granada, Quito) y el Perú, fue un conflicto de baja intensidad en volumen de hombres, pero de alta letalidad y extensión geográfica. Se estima que en todo el teatro de operaciones suramericano se libraron más de 450 eventos bélicos de relevancia significativa.
- Nueva Granada: Marcada por la campaña de 1819, pero con focos de resistencia previos y posteriores (Pasto).
- Quito (Presidencia de Quito): Donde la labor fue delegada mayoritariamente a Sucre, aunque bajo la dirección estratégica de Bolívar.
- Perú: El epílogo de la gloria, donde la presencia de Bolívar fue más política y organizativa tras Junín.
La Divergencia de Cifras
El profesor Edgar Esteves González (UCV), en su obra Batallas de Venezuela, sistematiza los enfrentamientos con un rigor táctico que a veces contradice la exaltación de Vicente Dávila en su Diccionario Biográfico de Ilustres Próceres.
Mientras Dávila y Lecuna tienden a elevar la cifra de “batallas” por encima de las 400 (contando cada movimiento de tropas como un encuentro), la historiografía crítica moderna, basada en los diarios de operaciones, reduce los enfrentamientos directos del Libertador a una fracción mucho menor.
La Hoja de Servicio: El Análisis de Manuel Landaeta Rosales
Para sincerar estas cifras, la referencia obligatoria es la investigación de Manuel Landaeta Rosales, quien basándose en los archivos de la Secretaría de Guerra y Marina, reconstruyó la Hoja de Servicio del Libertador.
Landaeta Rosales identifica que Bolívar estuvo presente en el teatro de operaciones en una cantidad ingente de ocasiones, pero distingue entre el Mando Supremo (dirección desde el cuartel general) y el Mando de Línea (presencia bajo fuego).
¿En cuáles peleó realmente?
Se debe señalar que Bolívar era, ante todo, un General en Jefe y Jefe de Estado. Su función no era cargar con bayoneta (salvo en situaciones desesperadas o de liderazgo moral), sino dirigir el movimiento de las divisiones.
De acuerdo con Landaeta Rosales y la revisión de sus diarios:
- Presencia en encuentros: Se contabilizan aproximadamente 54acciones directas (entre batallas, combates y asedios) donde Bolívar estuvo físicamente en el terreno.
- Participación táctica activa: En menos de 25 de estas, Bolívar estuvo realmente expuesto al fuego enemigo o dirigiendo maniobras bajo presión directa de artillería. Ejemplos claros son Boyacá, Carabobo (donde dirigió desde el cerro La Mona) y la tremenda exposición personal en Bomboná.
Cuadro 1: Evolución del Mando y Legitimidad Política
El siguiente cuadro sintetiza cómo el Libertador transitó de los grados militares otorgados por la Corona Española a los títulos de soberanía otorgados por los pueblos americanos.
Es imperativo notar que Bolívar comenzó su carrera en el mismo sistema que luego destruiría. El paso de “Capitán de Milicias” del Rey a “Libertador” no fue solo un cambio de bando, sino una evolución en la fuente de su poder: de la herencia colonial a la voluntad popular y parlamentaria de las nuevas repúblicas.
El Teatro de la Guerra: Cuantificación del Conflicto
La geografía de las acciones de Bolívar revela una estrategia de expansión continental que no estuvo exenta de reveses. El documento de 1889 permite desmitificar la idea de una victoria ininterrumpida, mostrando a un líder que se forjó en la derrota tanto como en el triunfo. La concentración de acciones en Venezuela (38 de las 54 totales) subraya que el territorio venezolano fue el núcleo de desgaste más prolongado del proceso independentista.
Sin embargo, el documento destaca que el éxito de Bolívar no radicó solo en la fuerza numérica, sino en la persistencia. De las acciones registradas, un 76% resultaron en victorias, pero el 16% de derrotas, especialmente concentradas en los años críticos de 1814 y 1818, permite observar la resiliencia del Libertador frente a jefes realistas de la talla de Pablo Morillo o José Tomás Boves. La “Hoja de Servicios” transforma estos datos en un testimonio de la magnitud del obstáculo superado.
Cuadro 2: Estadística de la Actividad Bélica por Nación
Este cuadro organiza la distribución del esfuerzo militar de Bolívar, evidenciando la disparidad en la duración e intensidad de los conflictos en cada región.
Cuadro 3: Balance de Resultados (Efectividad Militar)
El autor clasifica las acciones según su desenlace, permitiendo medir el desempeño del Libertador a lo largo de su carrera.
Es digno de notar que, a pesar de que las acciones en Ecuador y Perú son numéricamente inferiores en este registro (una acción principal en cada uno), su peso político fue definitivo para el cierre del ciclo colonial. El registro de Landaeta Rosales enfatiza que la libertad de un continente comenzó con la guerra de guerrillas y pequeños combates en las provincias venezolanas para culminar en grandes batallas campales en el sur.
La Diplomacia del Reconocimiento: Títulos y Condecoraciones
El poder no solo se ejerce a través de la fuerza de las armas, sino a través de la construcción de una legitimidad simbólica. El registro de Landaeta Rosales dedica un espacio sustancial a los títulos honoríficos y condecoraciones, lo cual revela cómo las instituciones de las naciones nacientes intentaron “anclar” la figura de Bolívar en la legalidad y el agradecimiento eterno.
Es fascinante observar que mientras sus cargos políticos (como Presidente de Colombia o Jefe Supremo del Perú) eran temporales y sujetos a las tensiones del poder, sus títulos eran permanentes y trascendentes. El paso de ser el “Libertador de Venezuela” en 1813 a ser el “Padre de la Patria” en Bolivia (1825) marca la transición de un líder regional a una figura continental casi providencial. Incluso el reconocimiento internacional se hace presente con la mención del vínculo con la Asociación del Monumento de Bunker Hill en los Estados Unidos, situando a Bolívar en la misma órbita republicana que los padres fundadores del norte.
Cuadro 4: Títulos Honoríficos y Geografía del Reconocimiento
Este cuadro ilustra cómo el prestigio de Bolívar se expandió en paralelo a sus éxitos militares, consolidando su autoridad moral.
Cuadro 5: Condecoraciones y Trofeos de Victoria
El autor documenta las piezas físicas que simbolizaban el triunfo militar y la gratitud de las ciudades liberadas.
La “Hoja de Servicios” de Manuel Landaeta Rosales no es simplemente un currículum militar; es una pieza fundamental de la arquitectura de la memoria nacional. Al sistematizar cada ascenso, cada empleo ejercido, desde subteniente en España hasta Jefe Supremo en Lima, y cada una de las 54 acciones bélicas, el documento cumple una función política: presentar la independencia no como un proceso caótico, sino como la obra coherente de un hombre excepcional bajo el amparo de la ley.
Desde una perspectiva crítica, este documento es hijo de su tiempo (1889), una época donde Venezuela buscaba en el pasado bolivariano una base sólida de unidad ante la inestabilidad política. Al final, la obra de Landaeta Rosales logra su cometido: transformar la vida de Simón Bolívar en un catálogo de méritos irrefutables que, más de un siglo después, sigue siendo la referencia obligada para entender la magnitud del proyecto emancipador americano.
Cuadro de Acciones Militares
Aunque el autor utiliza términos como “Batalla”, “Combate”, “Sitio” o “Campaña” indistintamente en algunos cuadros, el número final de 54 acciones es el eje sobre el cual se construye la veracidad de esta hoja de servicios.
El balance final de 41 victorias frente a 9 derrotas y 4 acciones indecisas refleja un oficial con un alto índice de efectividad, especialmente considerando la precariedad de los recursos en las etapas iniciales de la contienda.
Landaeta Rosales subraya que esta información fue “formada con vista de los documentos compilados por el General O’Leary”, lo que otorga al texto una legitimidad histórica basada en testimonios directos de la época independentista.
Es importante notar que el autor excluye o diferencia ciertas participaciones para dar rigor a la “Hoja de Servicios”:
- Como Subalterno: Landaeta Rosales aclara que Bolívar asistió a las campañas de 1811 y 1812 como subalterno del Marqués del Toro y del Generalísimo Miranda, pero estas no se cuentan en el total de 54 acciones mandadas por él.
- Ausencia en Ayacucho: Notablemente, la Batalla de Ayacucho no aparece en la lista de acciones mandadas personalmente por Bolívar, ya que él se encontraba en Lima y el mando directo lo ejerció el General Sucre. El documento solo le atribuye en el Perú la batalla de Junín.
- Acciones Ganadas por cuenta propia: El resumen final del autor acredita que de las acciones donde estuvo presente, Bolívar ganó 41, perdió 9 y 4 fueron indecisas.
La historiografía tradicional suele maquillar los resultados “iguales” o indecisos. Sin embargo, bajo los estándares de la época, basados en la posesión del campo de batalla al final del día y el conteo de bajas, Bolívar enfrentó momentos de estancamiento táctico que la narrativa épica ha convertido erróneamente en victorias absolutas.
Landaeta Rosales incluye en su conteo pormenorizado acciones que no siempre aparecen en los libros escolares, pero que forman parte del registro oficial de la Hoja de Servicios:
Conclusión
Al analizar el cuadro completo de las acciones, surge una verdad estadística que humaniza al mito: Bolívar no ganó siempre. De hecho, tuvo un porcentaje de derrotas y situaciones “indecisas” superior al de otros generales contemporáneos.
Al contrastar a Landaeta Rosales (quien se ciñe al expediente militar) con Lecuna (quien tiende a la apología), se observa que la cifra de “cientos de batallas” suele ser una construcción narrativa. La realidad técnica nos muestra a un Bolívar que estuvo bajo fuego directo en aproximadamente 25 ocasiones críticas, mientras que su presencia como director de operaciones se extiende a las 54 acciones ya mencionadas.
La diferencia en los totales de los autores citados radica en que Estévez prioriza la importancia táctica del evento, mientras que Landaeta registra cada vez que el Libertador, por su rango, estuvo nominalmente a cargo de una unidad en movimiento hostil.
Su genialidad no radicó en la invulnerabilidad, sino en la movilidad política: Bolívar lograba que una derrota militar (como La Puerta) no se tradujera en una derrota política definitiva. La investigación de Landaeta Rosales es vital porque no intenta “limpiar” el expediente, sino documentar la realidad de un hombre que estuvo bajo fuego directo en casi todas las latitudes del continente.
Referencias
Dávila, V. (1955). Diccionario biográfico de ilustres próceres de la independencia suramericana. [Versión digital en Biblioteca Ayacucho]. Recuperado de: http://bibliotecadigital.fundaayacucho.gob.ve/
Esteves González, E. (2004). Batallas de Venezuela, 1810-1824. [Vista previa en Google Books]. Recuperado de: https://books.google.co.ve/books?id=oP3XAAAAMAAJ
Landaeta Rosales, M. (1911). Hoja de servicios del Libertador Simón Bolívar. [Archivo de Internet]. Recuperado de: https://archive.org/details/hojadeserviciosd00land
Lecuna, V. (1950). Crónica razonada de las guerras de Bolívar. [Archivo de la Fundación Vicente Lecuna]. Recuperado de: https://fundacionvicentelecuna.org.ve/cronica-razonada/
O’Leary, D. F. (1879). Memorias del General O’Leary. [Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes]. Recuperado de: https://www.cervantesvirtual.com/obra/memorias-del-general-oleary/
Universidad Central de Venezuela. (s.f.). Archivo Histórico: Catálogo de documentos de la Guerra de Independencia. Recuperado de: http://www.ucv.ve/estructura/academicas/biblioteca-central/archivo-historico.html














