En la cartografía del lenguaje existen partículas que poseen el peso de una cordillera. Para nosotros, el artículo definido “El” antepuesto al nombre de nuestro estado no es un accidente del habla ni un rústico arcaísmo; es, en estricto sentido, un marcador ontológico de soberanía. Decir “Soy del Táchira” es un acto de afirmación política y cultural que se resiste a ser borrado. No hablamos de una simple coordenada geográfica, sino de un…



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