Venezuela, la Tierra de Gracia, ha sido desde tiempos remotos un destino de predilección para gentes de las más variadas latitudes. Atraídos unos por la nobleza de nuestra congénita heroicidad, la afabilidad y el decoro de nuestras costumbres, y otros por esas dimensiones superiores que laten en la majestad natural de nuestros contornos, llegaron navegantes, exploradores, científicos y soñadores. El mar Caribe, que nos desafía y nos forja como hombres solares; los Andes, que…



Un gran naturalista!