En los albores de la década de 1920, la Francia que emergía sacudida de la devastación de la Gran Guerra oscilaba entre la nostalgia de sus cicatrices y el júbilo de las vanguardias que buscaban reinventar el espíritu artístico de Europa. A ese escenario de reconstrucción y efervescencia llegó un coronel venezolano, oriundo del Táchira agrícola: Eleazar López Contreras. No era un viajero más ni un curioso extranjero; acudía en misión oficial para…



Un muy útil retrato del talante de López Contreras, es lo que estaba buscando.
Cuando termine el articulo que estoy escribiendo -no está dedicado a López- te lo enviare.