Marcos Pérez Jiménez había cedido a las exigencias que en solitario y a nombre el Alta Mando Militar le había realizado el General de División Rómulo Fernández a través de un ultimátum en los primeros días de enero de 1958. En entrevistas posteriores, el dictador había dicho que cedió para tantear el nivel de apoyo con el cual contaba Fernández. Sin embargo, las medidas adoptadas por el régimen, lejos de consolidar la estabilidad del gobierno,…



Muy interesante está crónica.