Marcos Pérez Jiménez había cedido a las exigencias que en solitario y a nombre el Alta Mando Militar le había realizado el General de División Rómulo Fernández a través de un ultimátum en los primeros días de enero de 1958. En entrevistas posteriores, el dictador había dicho que cedió para tantear el nivel de apoyo con el cual contaba Fernández. Sin embargo, las medidas adoptadas por el régimen, lejos de consolidar la estabilidad del gobierno, aceleraron su disolución.
Entre las peticiones que hizo el general Fernández estaban como puntos de honor la salida del ministro de relaciones interiores, Dr. Laureano Vallenilla Planchart y del director de la Seguridad Nacional, Sr. Pedro Estrada . Sus nombres no estaban en el ultimátum, pero si un párrafo reseñando la conducta odiosa de algunos funcionarios que recomendaba el documento, debían ser desprendidos de los cargos que tenían. La petición directa la hizo el autor del ultimátum al General Pérez Jiménez quien señalaba a esos dos funcionarios como responsables de las políticas erradas del régimen.

¿Pero tenían en realidad tanto peso las gestiones de Laureano Vallenilla Planchart y Pedro Estrada para decidir el rumbo del gobierno?
La Seguridad Nacional (SN) había desmantelado los aparatos organizacionales de los principales partidos políticos Acción Democrática (AD) y el Partido Comunista de Venezuela (PCV), encontrándose buena parte de su disidencia en el exilio o en las prisiones. El partido COPEI no tenía accionar político alguno contra la dictadura salvo por individualidades en las mismas condiciones que los partidos anteriores. Unión Republicana Democrática (URD), estaba en condiciones mínimas operativas, por tanto, los partidos estaban técnicamente atomizados. La última operación terrorista de AD, la fallida “Operación Binoni” había sido desactivada en 1955. Desde ese mismo año, el PCV estaba dedicado en secreto a fortalecer sus propios organismos para convocar un aparato unitario contra el gobierno nacional.

Las quejas sobre la SN y el arresto de varios militares habían generado en 1957, se creara el Servicio de Información de las Fuerzas Armadas (SIFA), bajo la dirección del Mayor (Ej.) Benjamín Maldonado, cuya función era procesar las informaciones y procedimientos judiciales contra los integrantes del componente militar.
¿Pero que tan efectiva era la gestión de la SN en la lucha antisubversiva en 1957?
La SN estaba usando equipos de intervención telefónica desde mediados de 1957, a finales de ese año habían interceptado conversaciones entre grupos de conspiradores, siendo en una de esas conversaciones captado el nombre de “Hugo” como líder de la insurrección militar, lo que llevo por descarte al arresto el 30 de diciembre de ese año, del General de Brigada Hugo Fuentes , revelándose horas después el error. El Hugo que realmente buscaban era el teniente coronel Hugo Trejo . Sin embargo, esa acción levanto el resquemor entre los conspiradores contra Estrada.

Ante la petición de Fernández, el General Pérez Jiménez tomo la decisión que sellaría el destino del gobierno apenas dos semanas después. Solicito las renuncias al ministro del interior y al director de la SN, a quienes pidió abandonaran el país por razones de seguridad. Laureano Vallenilla y su familia se asilaron en la Embajada de Brasil de donde saldría días después hacia Paris donde permanecería por mas tiempo.
Pedro Estrada saldría el 10 de enero de 1958, rumbo a Republica Dominicana de donde haría una breve visita a Trinidad en marzo para enterrar a su padre, pasaría por Dominicana nuevamente y de allí a Miami, Estado de Florida en los Estados Unidos, antes de irse a Europa.
En Venezuela, la salida de estos funcionarios activaría a los núcleos de la resistencia militar para el accionar en los días siguientes. El teniente coronel Juan de Dios Moncada Vidal , personal de la Academia Militar inicia un comité clandestino con varios militares que acompañándolos inician labores para una insurgencia. Piden municiones a la Armada venezolana para poder actuar en los días siguientes, gestión que es acordada con el Capitan de Navio José Vicente Azopardo Mirabal , Jefe del departamento de Ingeniería de la Oficina Tecnica de Reparaciones. Esto será acordado en los días siguientes.

En El Nacional, Miguel Otero Silva, Isaac Pardo, Humberto Cuenca, Fabricio Ojeda, Arístides Bastidas y otros componen e imprimen el Manifiesto de los intelectuales para denunciar el proceder represivo del régimen.
Las Brigada juveniles del PCV chocan con la policía en el centro de Caracas. Los comercios cierran. Hay autobuses en llamas en El Guarataro, San Agustin y La Avenida Sucre. Las fuerzas de Izquierda convergen para generar la desestabilización del Gobierno militar y provocar su caída. Los siguientes días serán decisivos.

Notas:
1 – El General Rómulo Fernández será detenido en los días siguientes y exiliado. Una vez disuelto el gobierno de Pérez Jiménez regresará, pero saldrá nuevamente exiliado por el gobierno de transición.
2- El Dr. Laureano Vallenilla saldrá al exilio, regresará en 1970 y será detenido por unos meses, luego abandonará el país y morirá en Suiza en agosto de 1973.
3- Pedro Estrada Jamás regresará a Venezuela, morirá en el exilio en Francia en agosto de 1989.
4- Operación secreta de AD para asesinar a Pedro Estrada, quien creyó erróneamente que la operación era contra Pérez Jiménez
5- La Seguridad Nacional será disuelta por decreto número 3 del nuevo gobierno, el 24 de enero de 1958, siendo sustituida por la Dirección General de la Policía. Muchos agentes de la SN pasaron a la Digepol que contrató sus servicios para combatir a los comunistas del PCV.
6- El General Hugo Fuentes era crítico pero no estaba metido en la conspiración.
7- El Coronel Hugo Trejo fue un hombre de izquierda en secreto. Se integró al PRF-FALN de Douglas Bravo. En 1959 lideró la Operación Condor que consistía en el envío de armas clandestinamente a Fidel Castro.
8- Juan de Dios Moncada fue un conspirador de izquierda y ficha del PCV. En 1962, fue nombrado comandante de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN). Su hijo, el diplomático Samuel Moncada es una ficha importante del gobierno bolivariano del chavismo.



Muy interesante está crónica.