La pionera cirugía de reasignación de sexo en Venezuela (1977)

Hace casi medio siglo, en el Hospital Central de San Cristóbal, se vivió un hecho que saltó de inmediato a las páginas de la prensa: la primera cirugía de reasignación de “sexo” realizada en Venezuela, según registró Diario La Nación. En una época en la que estos temas eran tabú y fácilmente caían en el terreno del amarillismo, el caso del cubano Pedro Antonio Martel Díaz de 30 años, atendido por un equipo de eminentes cirujanos tachirenses capaces de asumir con éxito una intervención de alta complejidad, colocó al Táchira en el centro de una discusión médica, legal y social inédita.

2 de abril de 1977: la operación en el Hospital Central

El sábado 2 de abril de 1977, a partir de las ocho de la mañana, un equipo de “eminentes cirujanos tachirenses” intervino quirúrgicamente a Pedro Antonio Martel Díaz en el Hospital Central de San Cristóbal. La crónica del periodista Armando Hernández, publicada el 10 de abril de 1977 en Diario La Nación con el encabezado “El hombre convertido en mujer volverá a la farándula como ‘Diana de América’”, lo presentó como “el primer hombre que es sometido en Venezuela a una operación quirúrgica para cambiarle de sexo”.

Días después de la intervención, ya dado de alta, Martel Díaz, artista de origen cubano, se encontraba en su residencia del sector La Concordia. Abordado por los reporteros del diario, declaró que estaba “muy feliz porque la operación fue un éxito”. Relató que se había iniciado “como travestista en centros nocturnos donde actuaba acompañada por un cuerpo de danza” y que los médicos habían determinado que en su organismo “había más hormonas femeninas que masculinas”. Esa conclusión, explicó, lo llevó a decidirse por la operación y a radicarse definitivamente en San Cristóbal para adelantar “los preparativos” y someterse primero a una serie de exámenes médicos.

Hospital Central de San Cristóbal, recopilación de José D. Rico Carrillo

Autorización de la Corte Suprema y cambio de identidad

El mismo trabajo periodístico recogió el trasfondo legal del caso. “En el aspecto legal —informó Hernández— hubo que pedir autorización a la Corte Suprema de Justicia para que se procediera a ejecutar la operación quirúrgica”. La autorización no solo permitió la intervención, sino que abrió el camino para que “Pedro Martel Díaz pasara a llamarse ahora Diana Martel Díaz”, con el anuncio de que “en las próximas semanas se entregará la legalización de sus documentos de identidad de acuerdo a su nuevo sexo y su nuevo nombre”.

La entrevistada manifestó sentirse orgullosa de haber dado “la oportunidad de que la medicina venezolana pudiera realizar con éxito una operación de esta naturaleza y más en su ‘patria chica’, el Táchira”, destacando que, “por su intermedio”, la región ingresaba “a la alta cirugía plástica reconstructiva, gracias a la pericia y amplios conocimientos del inigualable equipo de cirujanos”.

Pese al interés de la prensa, Diana Martel Díaz “se mostró hermética con los periodistas” y se negó a que se le tomaran fotografías en su lecho de convaleciente, prometiendo que más adelante daría a conocer más detalles sobre la operación. También “no quiso revelar los nombres de los cirujanos que participaron en su intervención”. Para cerrar la entrevista, anunció su decisión de continuar su vida artística “como vedette y con el nombre de ‘Diana de América’”, llevando su compañía “por todo el mundo”.

22 de noviembre de 1981: Diana Martel se casa

La historia volvió a los titulares cuatro años más tarde. El 22 de noviembre de 1981, el mismo periodista Armando Hernández informó en Diario La Nación que “Diana Martel pasaría a ser la señora de Sánchez”, en una nota ilustrada con fotografías de Clodomiro Duarte.

El despacho relató que, en horas de la mañana anterior, el prefecto del municipio San Juan Bautista del Distrito San Cristóbal, Anario Ramírez, se convirtió “en el primer funcionario de este país en legalizar la unión de una persona cuyo sexo fue definido por la vía de la cirugía y de un joven comerciante”. El acto se cumplió en el Piano Bar “Vamos a Recordar”, del Hotel La Mansión, en la avenida Libertador de San Cristóbal.

A las nueve de la mañana, el prefecto Ramírez y su secretaria, Gladys de Fonseca, se “habilitaron” en el local con el correspondiente libro de actas para dar cumplimiento al acto “de acuerdo al artículo 70 del Código Civil”. Una vez verificados los requisitos, el funcionario formuló la pregunta ritual:

—“Diana Martel Díaz, ¿quiere y acepta por esposo al ciudadano Francisco Alex Sánchez García?”

Ella respondió con un “sonoro ‘Sí’”. La misma pregunta se dirigió al contrayente, quien también respondió afirmativamente. A las 9:30 a. m. fueron declarados “Marido y Mujer”. Luego se leyó el acta correspondiente y, en primer lugar, firmaron los contrayentes. Como testigos actuaron José Elio Cárdenas Ruiz, Leonardo Rojas Rincón, Wilson González Sánchez y Elpidio Carrero, “quienes con su firma dieron la validez al acto”.

El periodista destacó que este matrimonio había “acaparado la atención del público” por tratarse del primero en el país protagonizado por una persona cuyo sexo “fue definido a través de una intervención quirúrgica que se cumplió en el Hospital Central de esta ciudad, marcando pauta para otras de su tipo”.

Documentos, registros y condición legal

Ante las particularidades del caso, los reporteros consultaron a la Prefectura sobre el respaldo legal del acto. Desde la misma institución se explicó que “se llenaron todos los extremos de ley para el acto en cuestión” y que, en los registros de la prefectura, habían sido depositados “documentos legales autenticados por tribunales de la República, donde se dejaba clara y expresa constancia de que Diana Martel Díaz es una persona de sexo femenino”.

El prefecto Anario Ramírez declaró que se trataba de “dos ciudadanos que con documentación en mano tal y como lo determina la ley, se presentaron a solicitar el matrimonio por lo Civil”. Añadió que, siendo ambos mayores de edad y no existiendo dudas sobre “algún tipo de impedimento”, procedieron —como era su obligación— a constituirse en el salón principal del Hotel La Mansión para cumplir “con este requisito legal tal y como se hace normalmente”.

En un país donde el matrimonio civil está definido como la unión entre un hombre y una mujer, el punto clave fue la documentación que acreditaba a Diana como “persona de sexo femenino”, producto del proceso legal iniciado años antes ante la Corte Suprema de Justicia. Bajo ese marco, la autoridad civil registró la unión como un matrimonio dentro de la normativa vigente.

Una figura de la farándula tachirense

La crónica de 1981 mostró también la dimensión pública del personaje. Tras la firma del acta, “la nueva pareja no ocultó a los periodistas su alegría” y compartió con un grupo selecto de invitados en el mismo piano bar donde se había celebrado el enlace. Allí, Diana, “en otrora ampliamente reconocida en los medios faranduleros como ‘La Satélita’”, ofreció un show en honor a su esposo, al que le dedicó varias canciones. La nota cerró señalando que los recién casados anunciaron su salida inmediata para realizar un crucero por el Caribe.

Consultada por el diario, Diana América Martel Díaz afirmó que era “una mujer realizada”, que se encontraba “muy enamorada” y que su matrimonio abría “nuevos horizontes” en su vida. Declaró que pensaba trabajar duro porque estaba “dispuesta a revolucionar el ambiente nocturno en San Cristóbal para sacarlo de su estancamiento y monotonía”. A su regreso de viaje —dijo—, en el mismo Piano Bar “Vamos a Recordar” procedería “a la contratación de conocidos artistas nacionales cuyas presentaciones voy a alternar con mi show y con nuevos números”.

Un caso pionero y su lectura histórica

Vistos de conjunto, los reportajes de Diario La Nación —firmados por Armando Hernández, con fotografías de Clodomiro Duarte— documentan cuatro hitos encadenados: la primera cirugía de reasignación de género realizada en Venezuela en el Hospital Central de San Cristóbal; la autorización de la Corte Suprema de Justicia que permitió la operación, el cambio de nombre a Diana Martel Díaz, con la futura adecuación de sus documentos de identidad; y el matrimonio civil celebrado el 22 de noviembre de 1981 entre Diana Martel y Francisco Alex Sánchez García, validado por la Prefectura con base en documentos judiciales que la reconocían como mujer, y además, con el tiempo adoptarían una hija.

Desde la perspectiva histórica, el caso de Pedro Antonio Martel Díaz —posteriormente Diana América Martel Díaz— confirma que en San Cristóbal tuvo lugar uno de los primeros, y mejor documentados, episodios de reasignación de género con consecuencias legales dentro del marco del derecho civil venezolano. La valoración moral que cada quien haga de este hecho pertenece al terreno de las opiniones.

Nota: Una fuente secundaria que aún no he logrado validar plenamente refiere una entrevista de Diario Los Andes a un reconocido cirujano plástico maxilofacial tachirense, al que presenta como el único médico venezolano del que se tiene noticia que ha realizado cirugías de reasignación de sexo en el país. Según ese reportaje, fechado probablemente en 2012 o antes, para ese momento habría realizado cinco intervenciones de hombre a mujer, todas con buen resultado, siendo la primera en 1977, en un contexto social fuertemente prejuiciado.

Investigación hemerográfica: Domenico Andrade

Bernardo Zinguer
Bernardo Zinguer
Abogado y pedagogo social con una sólida trayectoria académica y una profunda pasión por la historia de su estado natal, el Táchira. Con un doctorado en ciencias cognitivo-conductuales y estudios en derechos humanos, ha destacado en el ámbito jurídico, especialmente en el derecho de familia. Es autor de varios libros y colabora activamente en medios de comunicación con artículos que reflejan sus intereses históricos y culturales. Miembro de la Academia de Historia del estado Táchira y cronista de la comunidad judía y del movimiento scout de la región. A través de su grupo en redes sociales, "Retazos históricos del Táchira", continúa promoviendo la historia local de manera accesible y atractiva.

1 COMMENT

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Disfruta

spot_imgspot_img

Más artículos...

Ensayo | Venezuela y su destino manifiesto: De la promesa republicana a la ruina civilizatoria

Todas las naciones, incluso aquellas que parecen condenadas desde su nacimiento, cargan consigo una noción —explícita o subterránea— de propósito histórico. Hay países que...

Opinión | Entre la Universalidad y la Venezolanidad

Hay en el alma venezolana un elemento diferencial, casi telúrico, que la aparta de sus vecinos y la sitúa en una vibración distinta del...

¿Carlos Andrés Pérez recibió dinero de la CIA?

La portada de El Nacional del 20 de febrero de 1977 causó revuelo en Venezuela: «Pagos secretos de la CIA a Carlos Andrés Pérez...

La carta de Arturo Uslar Pietri a Rómulo Betancourt

Tras ser detenido, expatriado y despojado de sus bienes, Arturo Uslar Pietri dirige la siguiente carta pública a Rómulo Betancourt: Nueva York, 26 de marzo...

La Vaca Sagrada: Mitos y realidades

Seguramente todos los venezolanos nacidos en siglo XX escuchamos hablar más de una vez de “La Vaca Sagrada”, el más famoso de los aviones...