La memoria colectiva a veces olvida que aquellos grandes héroes de guerra también fueron humanos y como proceso natural también enfermaban, padecían de condiciones, trastornos, fobias o monomanías.
Tal es el caso del general José Antonio Páez, aquel que la historia lo describe como el Centauro de los llanos o como lo magnimiza el escritor Eduardo Blanco: “El pastor se transforma en guerrero, el guerrero en héroe, el héroe… en Páez” sin embargo, aquel semidiós…



Muy interesante está crónica sobre Paez