El descubrimiento de la penicilina, el primero de los antibióticos, se le atribuye generalmente a Alexander Fleming, quien al finalizar sus vacaciones de septiembre en 1928, de manera accidental observó la muerte de unas bacterias expuestas al hongo penicilium, pero el antibiótico no se pudo purificar e industrializar para su uso terapéutico hasta los años cuarenta, en plena segunda guerra mundial, en los Estados Unidos. En esos tiempos, la penicilina, por ser un elemento estratégico,…


