Para la noche del 25 de septiembre de 1828 ya Simón Bolívar contaba con un cuerpo enfermo y una mente desgastada, con la oscuridad de esa noche conocida como la “Conspiración Septembrina” llegan sus enemigos con algunos traidores al Palacio de Gobierno en Bogotá, el propósito es asesinarlo.
Escapa de la muerte, sin embargo, no escapó de la profunda tristeza y decepción que este episodio le dejó y que más adelante se convertiría en perturbadores…


