Para 1945 la Segunda Guerra Mundial ya había llegado a gran parte del globo y su final era inminente, Europa y el Pacífico estaban en llamas, mientras que el Caribe había recibido importantes golpes de la mano de jaurías de submarinos alemanes, que desde 1942 iniciaron un ataque contra las flotas de barcos con recursos petroleros que salían desde Venezuela a las refinerías de Aruba, Curazao y Trinidad.
Un importante tonelaje de barcos…


